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Megamo Along: la e-gravel con motor Avinox de 1.300 W

Analizamos la Megamo Along, una e-gravel con motor Avinox M2S de 1.300 W y 130 Nm. Specs, gama de cinco modelos, precios y para quién merece la pena.

Hay motores que asisten y hay motores que empujan. El que monta la nueva Megamo Along pertenece claramente al segundo grupo: hablamos de una e-gravel con motor Avinox capaz de entregar hasta 1.300 vatios de pico y 130 Nm de par, cifras que hasta hace nada solo veíamos en e-MTB de enduro. La pregunta es evidente y la marca de Girona la asume desde el minuto uno: ¿tiene sentido tanta potencia sobre una bici pensada para caminos y pistas? En BiciLink hemos analizado a fondo la Megamo Along e-gravel, su gama de cinco modelos, sus datos técnicos y, sobre todo, para quién tiene sentido y para quién es sencillamente demasiado.

Qué ha pasado

Megamo, fabricante afincado en Vilablareix (Girona) desde 1987, ha ampliado su apuesta por la motorización Avinox —el sistema de asistencia desarrollado a partir de la tecnología de DJI— con la Along, su primera e-gravel específica con este motor. No es una adaptación de una bici de carretera con hueco para cubiertas más anchas: la marca ha diseñado un cuadro con geometría propia de gravel, pensado para terreno mixto y para aguantar jornadas largas con comodidad.

El corazón del proyecto es el motor Avinox M2S, que en la Along entrega 1.300 W en modo normal y hasta 1.500 W en modo boost, con 130 Nm de par (150 Nm en boost) y un peso contenido de unos 2,6 kg. La potencia continua homologada se mantiene, como marca la ley, en 250 W, y la asistencia se corta a los 25 km/h para circular como una bici normal por vías europeas. Todo ello alimentado por una batería integrada de 600 Wh y con tres niveles de asistencia configurables desde la app de Avinox o desde la pantalla de la propia bici.

La gama se compone de cinco versiones que combinan dos variantes de motor: las tres de gama alta montan el M2S más potente, mientras que las dos de acceso equipan el M2 (110 Nm y 1.100 W de pico). Los precios van desde los 3.699 euros de la Along Flatbar hasta los 7.999 euros de la Along 01 tope de gama.

Contexto: por qué importa ahora

El gravel eléctrico es una de las categorías que más rápido está creciendo, y no por casualidad. La e-gravel resuelve un problema muy concreto: permite encadenar rutas largas por caminos, con desnivel y con superficies exigentes, a ciclistas que no tienen las piernas —o el tiempo de entrenamiento— para hacerlo con una bici convencional. Es la puerta de entrada perfecta para quien quiere salir a rodar lejos sin quedarse tirado en el último puerto.

Hasta ahora, la mayoría de e-gravel apostaban por sistemas discretos y ligeros, con motores de par moderado (40-70 Nm) y baterías pequeñas, priorizando el tacto natural y el bajo peso frente a la potencia bruta. La irrupción del sistema Avinox, nacido en el mundo de la e-MTB, cambia las reglas: aporta cifras de par y vatios que doblan o triplican lo habitual en la categoría. Megamo ya había estrenado este motor en drop bar con una e-road, y con la Along lo lleva al terreno donde, a priori, tiene más sentido: el fuera de asfalto.

Aquí está el debate que hace interesante a esta bici. En gravel, donde las rampas de tierra suelta, los repechos técnicos y los tramos rotos son constantes, un chorro de par puede marcar la diferencia entre subir sentado y bajarte a empujar. Pero también es cierto que 130 Nm sobre grava suelta son muchos: la tracción no es infinita, y una entrega mal medida puede hacer patinar la rueda o desestabilizar la bici. Que Megamo haya rebajado ligeramente el motor respecto a su versión de e-MTB y lo haya afinado para “una entrega suave en terreno ondulado y progresiva en las subidas” es, precisamente, el reconocimiento de que en gravel la clave no es tener más potencia, sino saber dosificarla.

Análisis técnico en profundidad

Vamos por partes, porque en una e-gravel el conjunto pesa tanto como el motor.

El motor Avinox M2S: cifras y matices

El Avinox M2S es el protagonista absoluto. Sus 1.300 W de potencia de pico (1.500 W en boost) y sus 130 Nm de par (150 Nm en boost) lo colocan en la parte más alta del mercado de asistencia, por encima de referencias clásicas como los Bosch Performance Line CX o los Shimano EP8, que se mueven en el entorno de los 85-95 Nm. Con solo 2,6 kg, además, la relación potencia/peso del bloque es excelente.

Conviene entender qué significan esas cifras y qué no. La potencia continua homologada sigue siendo de 250 W: eso es lo que la ley permite de forma sostenida, y por encima entramos en picos puntuales que el sistema entrega en arrancadas y rampas. El pico de 1.300-1.500 W no es una potencia que la bici mantenga minuto a minuto, sino la reserva instantánea que tienes disponible cuando pisas con fuerza. En la práctica, se traduce en arrancadas contundentes y en capacidad para remontar rampas muy duras sin que la asistencia se ahogue.

Las dos versiones de gama de acceso montan el Avinox M2 (110 Nm normales, 125 Nm en boost, 1.100 W de pico y 2,65 kg). Es un motor algo menos bestia, pero para la mayoría de usos de gravel sigue siendo más que sobrado. De hecho, para muchos ciclistas el M2 será la opción más equilibrada, porque una parte de esos vatios extra del M2S rara vez se aprovecha del todo en terreno suelto.

Batería, autonomía y carga

Todos los modelos comparten una batería integrada de 600 Wh. Es una capacidad correcta para la categoría —ni la más grande ni la más pequeña— que en gravel, con la asistencia bien gestionada, debería dar para rutas holgadas de varias horas. La autonomía real dependerá muchísimo del modo de asistencia, del desnivel, del peso del ciclista y de la superficie: en gravel, con más resistencia a la rodadura que en asfalto, el gasto energético sube.

Un detalle práctico que marca diferencias entre versiones: los modelos con M2S incluyen un cargador rápido de 12 A, mientras que los de acceso con M2 vienen con un cargador estándar de 4 A. Para quien encadena salidas o hace rutas de varios días, la carga rápida es una comodidad real que conviene tener en cuenta.

Cuadro, geometría y capacidad de cubierta

El cuadro es de carbono de alto módulo y —esto es importante— no es un cuadro de carretera reciclado. Megamo le ha dado geometría específica de gravel, con un ángulo de dirección de 71-72°, más tumbado que en una bici de carretera para ganar estabilidad y aplomo en descensos y terreno técnico. El eje trasero es de 12x142 mm (estándar boost de carretera/gravel), y la capacidad de cubierta llega a los 50 mm con holgura para barro, un dato clave que sitúa a la Along en el gravel moderno de cubiertas anchas.

Precisamente por eso viene calzada de serie con Vittoria Terreno Mixed T50 de 50 mm en todas las versiones: una cubierta de dibujo mixto, polivalente, que rueda razonablemente bien en firme rápido pero da agarre en tierra. Es una elección coherente con el carácter todoterreno de la bici. Las tallas van de la S a la XL, cubriendo un rango amplio de estaturas.

Los cinco modelos, uno a uno

Aquí es donde la gama se abre en abanico. Estos son los cinco escalones, de más a menos:

  • Along 01 (7.999 €): tope de gama con motor M2S, grupo SRAM Force XPLR AXS de 13 velocidades, ruedas de carbono Vision TC45 i30 y horquilla DT Swiss F132 de 40 mm. Es la versión “sin excusas”.
  • Along 03 CW (5.999 €): motor M2S, grupo SRAM Rival XPLR AXS de 13 velocidades y las mismas ruedas de carbono Vision TC45. Un salto de precio importante respecto a la 01 manteniendo el motor más potente.
  • Along 03 (5.299 €): motor M2S y grupo SRAM Force XPLR AXS 13v, pero con ruedas de aluminio Megamo All Road. Para quien quiere el motor top y el grupo bueno, pero puede prescindir del carbono en las ruedas.
  • Along 10 (3.999 €): motor M2, grupo mecánico Shimano GRX RX610 de 12 velocidades y ruedas de aluminio. El punto de equilibrio más sensato de la gama para muchos.
  • Along Flatbar (3.699 €): motor M2, grupo Shimano Deore M6200 de 12 velocidades y manillar plano. La versión más asequible y la única con manillar recto, orientada a un uso más urbano-aventurero.

El salto tecnológico entre extremos es notable: pasamos de electrónica inalámbrica de 13 velocidades y carbono a mecánica de 12 velocidades con manillar plano. La buena noticia es que el motor M2 de las versiones de acceso sigue siendo muy capaz, así que la experiencia de asistencia no se degrada tanto como el precio podría sugerir.

Cómo se compara con la competencia

La Megamo Along juega en la liga de las e-gravel de asistencia potente, un segmento donde las referencias habituales optan por dos filosofías distintas.

Por un lado están las e-gravel ligeras y discretas, con motores de bajo par (en torno a 40-55 Nm) y baterías pequeñas, que priorizan el peso reducido y un tacto lo más parecido posible a una bici convencional. Modelos con motores tipo Mahle o Fazua, o las e-gravel más minimalistas del mercado, buscan que apenas notes que llevas motor hasta que lo necesitas. Frente a ellas, la Along es otra cosa: más músculo, más par, más capacidad de remontar cualquier cosa, a cambio de un carácter menos “invisible”.

Por otro lado están las e-gravel de asistencia plena con motores derivados del mundo e-MTB (Bosch, Shimano EP), que se mueven en el rango de los 85-95 Nm. Aquí la Along sube la apuesta con sus 130 Nm, situándose por encima en cifra bruta de par. La ventaja es evidente en rampas imposibles y arrancadas; la duda es si toda esa potencia es aprovechable sobre grava suelta, donde la tracción manda.

Nuestra lectura es clara: la Along no compite tanto por ser la más ligera o la más discreta, sino por ser la que más te saca de cualquier apuro. Es la e-gravel para quien quiere que la bici nunca se quede corta de fuerza, aun a costa de no ser la más sutil del pelotón.

Para quién es (y para quién no)

Sí merece la pena para el ciclista que hace rutas largas de gravel con mucho desnivel y quiere llegar a sitios a los que sus piernas, solas, no llegarían; para quien tiene alguna limitación física o vuelve de una lesión y no quiere renunciar a las salidas exigentes; y para quien, sencillamente, disfruta de que la bici tenga una reserva de potencia enorme siempre disponible. La versión Flatbar, además, es una opción muy interesante como bici de aventura urbana y caminos con un uso más relajado.

No la vemos para el purista del gravel que busca el tacto más natural posible y el menor peso; para ese perfil, una e-gravel ligera de bajo par tiene más sentido. Tampoco para el aventurero de largo recorrido y autosuficiencia extrema, donde la dependencia de la batería y del sistema electrónico juega en contra. Y, siendo honestos, para muchos ciclistas los 130 Nm del M2S son más de lo que van a aprovechar: el M2 de las versiones de acceso cubre de sobra sus necesidades por bastante menos dinero.

Precio y disponibilidad

La gama Along arranca en los 3.699 euros de la versión Flatbar y llega hasta los 7.999 euros de la Along 01. En medio quedan la Along 10 (3.999 €), la Along 03 (5.299 €) y la Along 03 CW (5.999 €). Es un abanico amplio que cubre desde el acceso a la e-gravel potente hasta la propuesta premium con carbono y electrónica de 13 velocidades.

Megamo indica que las bicis están disponibles, aunque como siempre en estos lanzamientos la disponibilidad real por tallas y mercados conviene confirmarla directamente con el fabricante o con la red de distribución. Los datos de peso total de cada modelo no se han detallado, algo que habrá que verificar cuando podamos probarlas, porque en una e-gravel el peso final es determinante para el manejo.

Preguntas frecuentes

¿1.300 W no es demasiado para gravel? En cifra bruta, es de las asistencias más potentes del mercado. Pero recuerda que la potencia continua legal sigue siendo de 250 W y que el pico solo se entrega en arrancadas y rampas. Megamo ha afinado el motor para una entrega progresiva; el reto real no es la potencia, sino la tracción sobre superficie suelta.

¿Qué diferencia hay entre el motor M2S y el M2? El M2S entrega 130 Nm (150 en boost) y hasta 1.500 W de pico; el M2 se queda en 110 Nm (125 en boost) y 1.100 W. El M2S monta además cargador rápido de 12 A frente a los 4 A del M2. Para la mayoría de usos de gravel, el M2 es más que suficiente.

¿Cuánta autonomía da la batería de 600 Wh? Depende mucho del desnivel, del modo de asistencia, del peso y de la superficie. En gravel el gasto es mayor que en asfalto. Es una capacidad correcta para rutas de varias horas gestionando bien la asistencia, pero habrá que probarla para dar cifras reales.

¿Admite cubiertas anchas de gravel? Sí. El cuadro acepta hasta 50 mm con holgura para barro, y de serie monta Vittoria Terreno Mixed de 50 mm. Está pensada para el gravel moderno de cubierta ancha.

La Megamo Along es una declaración de intenciones: llevar al gravel el músculo de la e-MTB con un motor Avinox que juega en otra liga de par y potencia. Nos gusta que Megamo no haya hecho una road adaptada, sino un cuadro de carbono con geometría específica de gravel y capacidad para cubiertas de 50 mm, y nos parece muy acertado que hayan rebajado y afinado el motor para el terreno suelto en lugar de trasladar sin más las cifras de la montaña.

Dicho esto, creemos que la clave para el comprador no es el número grande. La versión con M2S y 130 Nm brillará para quien de verdad exprima esa reserva en rampas imposibles, pero para la mayoría el equilibrio está en las versiones intermedias, e incluso en el M2 de acceso, que sigue siendo un motor sobradísimo. La Along Flatbar a 3.699 euros nos parece, además, una puerta de entrada muy sensata al mundo de la e-gravel potente. Habrá que probarla para hablar de peso real, de autonomía y de cómo gestiona toda esa fuerza sobre grava, pero sobre el papel Megamo ha construido una gama coherente y con argumentos. Nuestra recomendación: elige por uso, no por vatios.

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